Patrick Verona
Patrick Verona es uno de los protagonistas de la película de 1999 "10 razones para odiarte". En ella se nos muestra a Kat Stratford, una adolescente inteligente y rebelde que rechaza las normas sociales del instituto, mientras que su hermana Bianca desea encajar y tener citas. Cameron desea salir con Bianca y para conseguirlo un amigo y él idean un plan para que el misterioso Patrick Verona conquiste a Kat, sin prever que entre ambos surgirá una relación auténtica que pondrá a prueba la confianza y los sentimientos de los dos.
A lo largo de la película, el personaje de Patrick Verona se construye principalmente a través de acciones, miradas y reacciones de los demás, más que mediante explicaciones directas. Desde su primera aparición, el espectador recibe información sobre quién es y cómo debe percibirlo sin que nadie lo diga explícitamente.
La primera vez que lo vemos en pantalla, Patrick entra en el despacho de la directora cuando Cameron va a salir. Este se echa hacia atrás y aparta la mirada, mientras que Patrick mantiene el contacto visual. Sin decir nada, se nos muestra que Patrick intimida, tiene confianza y ocupa espacio, mientras que los demás se sienten incómodos frente a él.
En su segunda aparición, llega tarde a clase, interrumpe y se va sin dar explicaciones. Dando a entender que no respeta la autoridad ni las normas del instituto. Más tarde en la clase de biología saca una navaja y apuñala la rana a la que están diseccionando, enciende un cigarro con el mechero del laboratorio y toca el fuego con la mano. Esto transmite la sensación de que es temerario, provocador y que no teme al dolor ni a las consecuencias.
A la vez que pasa eso, Cameron y Michael están mirándole y cuando hacen contacto visual con él, apartan la mirada rápidamente, se muestran nerviosos y Patrick sigue con lo suyo sin detenerse. Esto constata su poder social ya que no necesita imponerse activamente, los demás se sienten inferiores automáticamente.
También habría que destacar que durante toda la película el vestuario de Patrick está formado por prendas oscuras a excepción de la escena de la barca y la escena final. En ambos casos las prendas son blancas y gris, respectivamente, colores que tampoco son muy llamativos.
Cuando Cameron y Michael van a buscarlo está en un bar de moteros, un lugar oscuro, lleno de humo, con una cerveza y un cigarro en la mano. Los espacios en los que está él fuera del instituto también nos habla de cómo es él: marginal y fuera del entorno adolescente típico.
También podemos destacar la charla motivadora que le da a Cameron cuando este dice que va dejar de intentar conseguir salir con Bianca, aquí ya se nos empieza a mostrar como sí siente empatía y se preocupa por los demás.
En cuanto a su relación Kat podemos destacar varios momentos.
El primero es que cuando Kat lo rechaza, Patrick se queda quieto, sorprendido. Esto sugiere que no está acostumbrado al rechazo, rompiendo la imagen del chico duro que siempre controla la situación.
Cuando la ve bailando en el concierto, es la primera vez que sonríe de forma no irónica o amenazadora. En la fiesta también se preocupa cuando Kat bebe demasiado. Las acciones nos revelan que, pese a su fachada, Patrick es protector y se nos muestra un lado más humano y vulnerable que nadie más ve.
Cuando Kat descubre que Patrick aceptó dinero para salir con ella, Patrick no reacciona con agresividad ni cinismo, como podría esperarse del chico duro que se nos presentó al inicio. Su silencio, su expresión y la forma en la que intenta explicarse muestran culpa y vergüenza, emociones que antes no veíamos en él. Además, cuando Kat lo rechaza tras descubrir la verdad, Patrick no insiste, no intenta manipularla ni presionarla. Esto contrasta con su actitud inicial dominante y muestra que ahora respeta las decisiones ajenas, aunque le duelan.
En la escena del poema podemos ver a Patrick pensativo y arrepentido por haber hecho eso a Kat. Más tarde, en la escena final, Patrick se muestra nervioso e inseguro, esperando la reacción de Kat. Este nerviosismo es opuesto a la seguridad intimidante del inicio y deja claro que ya no se esconde tras una fachada, sino que se permite ser vulnerable.
Como hemos podido ver, el arco de Patrick Verona se construye casi por completo a través de acciones y comportamientos, no de explicaciones directas. Al principio, sus gestos, su entorno y la reacción de los demás lo presentan como una figura intimidante y peligrosa. Sin embargo, al final de la película, esas mismas herramientas narrativas nos muestran su transformación en alguien capaz de amar, cuidar y asumir las consecuencias de sus actos.



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